Flor de loto

 

 

 

 

 

 


Quisiera ser el agua que refresca
tus pies hermosos en la blanca playa.
Quisiera ser el céfiro que besa
la suave luz que emana de tu cara.

Son tantos los anhelos que se enredan
en sueños olvidados de esperanza,
que muero por estar siempre a tu vera
y vivo un sinvivir que nunca acaba.

Y así paso los días lentamente
besándote de lejos con los ojos,
callado, entristecido, solo, inerme,

sabiendo que eres tierna flor de loto
ajena a la tristeza de mi suerte,
oculta en el dolor con que te adoro.

© Antonio Pardal Rivas

17-12-07

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