SILENCIO. En gaita gallega.

Rima asonante, continua

 

 

 

 

 

Ese silencio que guarda tu boca
cuando diriges a mí tu mirada
llena mi pecho de hermosas cantatas
de las que, tiernas, escucho sus notas.

Ese silencio enmarcado en las orlas
del sentimiento que alberga tu alma
es como un grito de amor y esperanza
que tu pupila irisada me arroja.

¡Dulce silencio que el alma te adorna!
Cuando te miro despacio a la cara
tus bellos ojos destilan su aroma,

y me transmiten, sin una palabra,
la gran ternura y amor que atesoras
mientras tu voz permanece callada
!.

 

© Antonio Pardal Rivas

25-noviembre-2006

Compartir

Comparte esta poesía con un amigo enviándole un email.

Escribe la dirección de correo de tu amigo:
 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VOLVER