LA PALABRA

 


Pero tengo la palabra...

para acercar mi corazón al tuyo,
para mostrarte mi mente transparente,
para regalarte mi ternura, suavemente
y expresar lo que, sin saber, intuyo.

Dispongo del poder de la palabra...

para encender tu ilusión como una hoguera,
sosegar tu inquietud, tu desaliento,
hacerte entender todo lo que siento
y lograr que renuncies a la espera.

Tengo la palabra, hermano...

para decirte que es roja nuestra sangre
y comparten nuestras almas el espacio,
que recibo tu lamento de cansancio
y me mata la impotencia de tu hambre

La palabra es el tesoro que tenemos...

para izarla a la altura de las artes,
de palabras moldear una escultura,
o un concierto de belleza tan pura
que conmueva el corazón a los amantes.

Tomo la palabra, y quiero...

que mi voz resuene allende los mares,
y se expanda por todo el infinito,
con un mensaje cálido y nítido:
que el amor inunde a todos los seres.


Yerbabuena.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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