Y
si ya todo es un hecho,
Si ya está todo asumido,
¿por qué tengo tan hundido,
este dolor en el pecho?...
Si acepté
por fin tu muerte,
Y hasta sequé mis torrentes,
Si nadé contra corrientes
presumiendo de ser fuerte...
Si consentí
a la sonrisa,
que se apostase en mi boca
y tu foto en la repisa,
juro que no me trastoca...
Y si tu ausencia
en mi cama,
es invisible presencia,
y tu recuerdo es la esencia
que coquetea con mi alma...
¿Por qué
este daño maldito,
que mi fuerza desordena,
que me somete y condena
al vacío más infinito?.
¿Por qué
si sueño tu cuerpo,
me pierdo en un pozo negro,
y en su negrura me quiebro,
y de llanto me retuerzo?
... Será que
todo es mentira,
será que te sigo amando,
aunque viva proclamando
que ya gané la partida.
Yerbabuena.