RESERVAS DE AMOR

 


Mientras el altivo amor me acierta,
del inmortal amor nuestro me sustento.
Con un sorbo de tus besos me despierta,
me sacude el corazón, siempre sediento,
y se aferra a mi ilusión, hoy tan desierta.

En tanto nueva jara me atraviesa,
tu recuerdo alimenta mis quimeras,
dulcemente, se sitúa en mi cabeza,
y la imagen del amor que tú me dieras,
desbarata mi vacío y mi tristeza.

Entretanto, más tarde y hasta entonces,
prisionera de mi alma es tu nostalgia,
cobijada en un rincón que tú conoces.
Y así, tras de tu senda, tu ruta regia,
vendrá un amor nuevo, en nuevos goces.

Por eso, marchito corazón sediento,
mientras el altivo amor me acierta,
del inmortal amor nuestro me sustento.

Yerbabuena.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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