Eres un manantial
escondido en el regazo del monte.
No te enturbian los mapas
con un nombre.
Ninguna pisada
encharca tu horizonte...
Eres el agua fresca
lejos de los ruidos de la vereda.
No calmas la sed
del fácil caminante...
Es preciso dejar
la senda ancha
para encontrarte.
Pedro