TUS MANOS

 

Cuando me haga llorar la noche
y nunca llegue el alba,
aún me quedarán las caricias de tus manos.

Cuando me duela una pena
hasta rasgarme las heridas,
aún me quedará la ternura de tus manos.

Cuando me halle perdido
y sólo vea oscuridades,
aún me quedará el contacto de tus manos.

Cuando nos abandonen las palabras
y ni los ojos hablen,
aún me quedará el lenguaje de tus manos.

Cuando sea invierno
y mi esperanza sienta escalofríos,
aún me quedará el calor de tus manos.

Siempre me quedarán tus manos pra salvarme.


Pedro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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