IMPRESIÓN NÚMERO TRES

 




Apenas se oyen. Se descuelgan nubes

en el silencio. Se deslizan hilos,

gotas en el cristal de la ventana.

Todo parece muerto.

Traspasaré mis manos,

mis ojos y mi pecho con furiosos cristales

para sentirme vivo.

Límite eres, principio y fin de todo,

principio de mi vida y de mi muerte.

Semeja ser la cama un mar de sucias aguas.

Un naufrago se ahoga.

Tu ausencia me trepó por el recuerdo

hasta llegar a mis dormidos labios,

donde te hiciste verbo, palabra no nacida.

Llueve en el silencio.

Francisco Lobo.
29-junio-2007.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VOLVER