Nunca fue, aunque, tal vez, siempre estuvo
desde el principio,
como la luz, que da sentido a todo,
aún sin estando, en el mundo del silencio.
Estuvo sin estar, inmaterial,
pero cuerpo presente, cálido, lucha,
sima profunda al igual que un misterio,
peces de aceite, asustadizos, sábanas…
e hizo saltar la vida en mis entrañas,
versos para un instante,
para un tiempo impreciso,
para un tiempo de ausencia y soledad.
Francisco Lobo.
29-junio-2007.