Aunque
se enteren que has vuelto,
bordea el camino y calla.
Yo te abriré despacito
cuando pases por mi casa.
Qué importa
que hayan oído
la libertad que cantabas,
si ahora te ven que regresas...
no temas, no dirán nada.
Mas, si comentan,
si ríen,
cuando amaneciendo el alba
te vean salir radiante
con una nueva esperanza...
No hagas caso de
sus burlas
que no es cobarde el que vuelve
sino aquél que ciego calla
y marcha siempre adelante
sin rectificar la causa.
Ven, amor, entra
en mis brazos.
Desde tu marcha te aguardan
y esos otros pequeñítos
que siempre volando se hallan,
se volverán remolinos
al contacto con tus alas.
No te demores, amor,
que ya siento tus pisadas.
La puerta se abre sin ruido...
¡ Ya estás otra vez en casa !
Con todo cariño.
Mor