PARA ANTONIO

Mucho has tardado amigo mío,
en expresar las heridas que te invaden.
Cuánto tiempo guardando en el silencio,
el dolor, la impotencia y el desaire.

Deja que la envidia se presente.
Deja que los necios se devoren.
Jamás pudo el mal hacer su nido,
para anular los corazones nobles.

Quizás es bueno que aparezcan
enseñando sus garras afiladas
pues podrás distinguir con gran acierto,
la lealtad en la calidad humana.

Treinta y seis componemos este Foro.
Solo tres contestaron a tu escrito.
Si la amistad está donde hay tristeza
me pregunto, ¡dónde están esos amigos!...

Solo el necio quedará con la vergüenza.
Las almas nobles no las derriba el viento,
pués jamás conseguirán que te doblegues.
Solo se rompen las que están huecas por dentro.

Pero nadie podrá con un escrito
aplacar la grandeza de tu alma.
Ni de ese corazón, ni tus anhelos,
ni la ilusión... ¡ni siquiera tu esperanza!.

Con todo cariño.
Mor

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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