DESTINO

Y dijo el destino...
-"No pienses, no pienses,
yo te lo doy todo"-
Le escuché en silencio
callando el sollozo.

Pasaron los días tristes, aburridos.
Mi mente se hundía
en vacíos sin fondo.
" ¡No pienses, no pienses!..."
La voz penetraba
en mi cerebro loco.

Logré hacerle caso
y dejé de pensar.
Ahora camino sin rumbo,
no me está permitido soñar.

Y grito diciendo al destino:
¡Que importa que tu me dirijas
y encauces mis pasos que van al azar!
Conviértete en sombra,
que yo no te vea
y pueda como antes
volver a soñar...

Mor

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VOLVER