SE ME FUE DE NOCHE

 


Se me fue de noche,
cuando muere el día,
cuando la nube roja
se tiñe sombría
hasta volverse negra,
como se quedó mi alma
al ver que se iba.

Se me fue de noche,
mucho antes del alba,
cuando los pajaros callan.
Y yo lloraba al saber
que nunca más la vería,
que aquel rostro tan amado
entre mis lagrimas huía.

Aquellas lágrimas de niño
con las que se marchaban
el recuerdo de un beso
que fuera primero de amores,
que más que un beso sería,
una incompleta caricia
de unos labios aún sin malicia.

Y a partir de esta noche,
negra de amor y duelo,
se me fue mi niña,
aquella de cabellos negros,
la de grandes ojos oliva,
la que me dijo antes de ir:
“Sé que esta es la despedida
de un amor que será eterno,
que durará de por vida”.

Y así ha sido hasta ahora,
Y así será de por vida.

J. Julios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VOLVER