ALDABAS DE ORO

 

 


Llamo a las puertas de grandes caserones
habitados casi siempre por espectros,
pero los salones quedan demasiado lejos
y, aunque mi voz retumba en los jardines,
los soberanos, comidos de jolgorio,
no me oyen.

Bacanales, vastos cementerios en orgía...
Estamos todos.
No caben ya más comensales


Isabel Sifre

Del poemario "Luz en la penumbra"-1.991


Isabel Sifre
26-marzo-2008

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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