O

 

OTRA VEZ

 

 


Otra vez
la arena de esta playa me remoza.
El jolgorio de olas
me salpica, me humedecen
antiguas inconsciencias
y se me vuelve terso
el corazón que todavía duerme
en la alcoba de días enteriores.

Qué de aromas y juegos, qué esperanza
cada vaivén de peces,
cada espuma arrastrando
ritmo de caracolas
cual ecos de infinito que acarician
los delicados poros de mi oreja.

Qué cercano está el mar en esta tarde
en la que casualmente
y después de recorrer algunas vidas,
nos hemos encontrado paseando
la persona de hoy
y el olvidado azul de aquellos tiempos.



Isabel Sifre
16-abril-2008

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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