A ISAINÉS

 

 

Menudita y alegre,
sonriente y risueña
lleva pena en el alma,
pero no nos la muestra.

Es su vida un sendero,
ayudando al amigo
y de su mano sale,
cuál halcón peregrino,
los trazos de la vida,
al lienzo transmitidos.

Transformó su tristeza,
en entrega a su prójimo,
en su rostro refleja,
la bondad sin agobio.

Tras esa ventanita,
se transporta con gozo,
para aliviar a unos y...
consolar a otros.

Sin pensar que ella lleva...
en su alma una pena
una vida de lucha,
es su amarga condena.
por perder en su vida
lo que más ha querido.

Es por eso, Isabel,
que hoy tan solo te digo:
aquí tienes mi mano,
puedes contar conmigo.

¡Ya ves! en Internet
también se hacen amigos.




Ana C. Nieto (Gorrión_2.)
19-abril-2007.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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