Ya se escucha una saeta
desde el balcón de la plaza
y los cohetes lanzados
y los tambores que cantan.
Mi Virgen ya está en la calle,
arrebujá de miradas,
subida sobre los hombros
del pueblo que más la ama.
Lleva la pena en su pecho
y en su cara reflejada.
Que han prendido a Tu hijo
y lo llevan entre lanzas.
La cruz le pesa en los hombros,
mas su amor lo salvaguarda,
que vino a salvar al hombre
del pecado que lo alcanza.
Y se oye otra saeta
que para mi Virgen cantan.
A Tí, Madre Dolorosa,
Señora de la Esperanza
que te han matado a tu Hijo
para salvar nuestras almas.
Sigue mi pueblo en silencio
de vez en cuándo...las palmas
rompen al aire suspiros
y los piropos se escapan
!Ay, Virgen de los Dolores¡
que triste llevas la cara,
todo por traer al mundo
la paz, la fe y la esperanza.
Ana C. Nieto (Gorrión_2.)
30-marzo-2007.