Duele saber que entre tus manos se te escapó la dicha.
Duele saber que fuiste niña, sin vivir esa vida.
Duele que siendo adolescente tuviste que ser vieja
Duele que no se te dejara escoger tu pareja.
Duele saber que has sido madre, y que se ha olvidado.
Duele el vivir un presente sin tener un pasado
Duele saber que hasta tu vida fuiste capaz de darl.e
Duele saber que por amor todo se lo entregaste.
Duele vivir la vida, como una limosna.
Duele ver a tu alrededor como todos se mofan.
Duele cuando quieres gritar y te ves impotente.
Duele cuando todos te calman y te dicen… no pienses.
Duele que tengas que ser loca entre gente coherente
Y…duele, que nunca fuiste niña, tampoco adolescente
Y hoy te sientes leña, de un pasado incoherente.
Una leña mojada, reseca en un alero
olvidada de aquellos, que hicieron de ti fuego.
Y pasan los otoños, también las primaveras,
esperando un verano y…ver que nunca llega.
Sólo tienes inviernos, helados de dulzuras,
que cubren con sus nieves las viejas sepulturas.
Y…allí, entre esas tierras cubiertas de gusanos,
se pudren los errores que otros te achacaron.
Miras al infinito, con dolor imponente y…
secas con tus manos el sudor de tu frente.
Sobre el viejo pasado reposas tus dolores.
Esperas que un verano los llene de colores,
le cantas a la vida y sueñas solamente,
en recoger la siembra que hiciste lentamente.
Llegó tu primavera, muy tarde lo has logrado.
Abre tu alma al mundo y olvida ya el pasado.
No dejes que este invierno sucumba tu verano.
Ana C. Nieto (Gorrión_2.) 2-enero-2007.