PARANOIA

 



Melancólica, enjuta, seca.
Cual hoja de otoño en el umbral.
Arrastrada por vientos que soplan,
amarguras sin cesar.

Así... como despojo hiriente en fantasía,
cabalga a lomos viejos de antiguas melodías.
Así…como el aliento vacío del verano,
extiende lentamente su ennegrecida mano,

y alza su rostro al cielo, en una vana gloria,
deseos arribados de pronto a su memoria.
Desecho de un presente, vestigio de un pasado.
Camina sin camino y desanda lo andado.

Envuelve sus miserias bajo el roído manto
que trae su persistencia.
No incita a la plegaria, ni al perdón del herido,
es su camino lento, tortuoso, !maldito¡,

buscando en los desiertos, lagunas del olvido.
Y clava con certeza, con pavoroso ahínco,
su daga justiciera, sobre el cuerpo vencido.
No importa que éste fuera el portador de él mismo.

Ana C. Nieto (Gorrión_2.) 2 de agosto de 2.006.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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