DE LÁGRIMAS Y SUEÑOS

 



Se me escapa el amor por las rendijas
que, abiertas, se quedaron en mi alma.
Me huyen las palabras de la boca,
alzando vuelo como pájaros al alba.

Sólo el silencio…se queda conmigo,
la rutina diaria, cotidiana,
el amargo sabor de haber amado,
sin escribir sus letras y sus ansias.

La soledad invade lentamente,
los espacios de vida que aún no escapan.
Se hace compañera de mis sueños,
mi amiga eterna, mi sabor que amarga.

Mis labios no conservan ni pizca
del dulzor de una esperanza
Y mis ojos fijos en el horizonte,
paraíso inmenso de añoranzas.

Hasta la orilla del mar de mis deseos,
caracolas del fondo a mi cabalgan,
para que escuche los sones ya perdidos,
de aquel amor que huyó por las rendijas de mi alma.

Ana C. Nieto (Gorrión_2.) 6 de julio de 2.006.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VOLVER