GATA HERIDA

 



Soy como el gato escaldado,
que huye de las caricias.
Tanto fue el daño causado,
que mi piel hasta se eriza
cuando alguien, con agrado,
quiere hacerme una caricia.

Siento nostalgia del mundo,
mas... rehuyo sus respuestas
y vivo sola en mi cosmos,
llevando mi carga a cuestas.
Quiero abrir mi corazón,
quiero sentirme querida,
pero... es muy hondo el dolor
y más profunda la herida.

A través de los cristales,
dejo reposar mi aliento,
siempre alerta por si llega,
una ráfaga de viento
y dejo ir mis pesares,
mis nostalgias, pensamientos,
aquellos sueños de niña
que olvidaron mis recuerdos.

En la arena de mis playas,
mojada de un mar de encuentros,
tiro de aire una piedra,
desmoronando mis sueños
y a través de mi cristal,
a veces recojo acentos,
que se clavan en mi alma
y hacen llevadero el tiempo.

No quiero dejar el mundo,
sin escribir lo que pienso.
En mis letras va mi alma
teñida de velos negros
y en mi cara no hay sonrisa,
tan solo resentimiento.
Nadie me ha de consolar,
nadie sabe lo que siento.

Hoy quiero sentirme nave,
para surcar mar adentro
y en el profundo océano,
sumergir estos lamentos,
y que resurjan un día,
cubiertos de velos nuevos,
blancos al alba del mundo
y limpios ya de recuerdos.

Ana C. Nieto (Gorrión_2.) 2 de julio de 2.006.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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