De nuevo estoy ante Ti, Cristo de la Buena Muerte,
para pedir que recuerdes que el mundo te pertenece.
Te llaman del Gran Poder todos los que en Ti confían,
y yo te pido, Señor, que protejas hoy sus vidas.
Las de hombres de bandera, que acuden donde los llaman
reclamando los derechos que a otros se les negara.
Atrás quedamos nosotros, sus padres, hijos y hermanos
y esas mujeres, las suyas, que sufren por sus hermanos.
Hermanos de otro color, hijos de otras banderas,
pero…hermanos que son, por esa fe firme y ciega.
Cristo de la buena muerte, Santo cristo legionario,
extiende tu mano firme y limpia con tu sudario
del dolor y la miseria, de las guerras de los vándalos
a ese mundo que hoy se encuentra, inferior ante su hermano.
Haz que el hombre se dé cuenta, que tuya es la creación.
Envuélvenos con tu manto y danos tu bendición
Oh, Santo Cristo de Mena, Cristo de la buena muerte.
Protege a tus legionarios y... ten al mundo presente
Ana C. Nieto (Gorrión_2.) 9 de junio de 2.006.