SEMANA SANTA

 

 


Se engalanan los balcones
con mantones y guirnaldas,
las mujeres con mantilla,
cuando ya despunta el alba.

Van paseando sus penas,
al Cristo de la Esperanza.
Y... se oyen las saetas,
los viernes de madrugada

Anuncian su prendimiento,
cuándo Pedro lo negaba.
Pilatos, lavó sus manos
y al calvario lo enviaba.

Con la lanza en el costado,
su cabeza coronada
de espinas y en su boca...
la hiel, que su aliento empapa.

De qué le ha servido al mundo,
¡tanto dolor, tanta saña!
Pero... ahora lo comprendo,
no solo en Semana Santa,

se nos repite el calvario
y el dolor en las gargantas,
que ¡Cristo muere a diario!
en las guerras y en las casas.

Que... ¡lo matamos los hombres!
que rompemos la esperanza.
La que hoy representamos,
llamando Semana Santa.

Cada día muere un cristo,
en las guerras y revanchas
y, siempre somos los "justos"
los que empuñamos la lanza

Gorrión_2.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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