ROJA Y GUALDA

 



Alma que estabas dormida,
dime… ¿Por qué te despiertas?
Si es mejor seguir en sueños
que ver morir una tierra.

Nubes negras se abalanzan
sobre el azul de mis mares
y un coro de voces roncas
van recordando pesares.

¡Sigue en letargo, alma mía!
Cierra tus ojos que lloran,
que ya tuviste agonía
como la que nace ahora.

Guerra suicida entre hermanos,
por el ansia de poder.
¡Guerra! por la que luchamos,
sin querernos entender.

Rotos van tus dos colores,
por querernos implantar
un arco iris de flores
que oprime la libertad.

Nacionalismos absurdos
implantando su poder,
van dividiendo mi tierra.
¡Duérmete, alma, otra vez!

¿No ves lo absurdo que suena,
queriéndola defender?

Ana C. Nieto (Gorrión_2.) 5 de junio de 2.006.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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