Se derramó mi amor en una copa
de esas que llenan de amargura el alma,
se olvidaron mis labios de tus besos,
de repente... se quebraron mis alas.
Hoy te miro a los ojos... veo amargura,
en tu instinto... deseos de venganza,
y culpas a la vida de tus hechos,
y... me culpas a mí de tu añoranza.
Tú me quieres, me juras y perjuras.
¿Que es para ti querer, solo una cama?
Caricias sin calor, besos de cuento.
Después de ese amor...no queda nada.
Por eso, hoy bebo de tu amarga copa,
restos de hiel, que destrozan el alma.
Ana C. Nieto (Gorrión_2.) 25 de marzo de 2.006.