Una noche de agosto,
con luna llena...
una nana compuse
pisando arena.
Con la brisa suave
y el mar en calma,
las palabras brotaron
llenando el alba.
Y soñé con tu cara
como un lucero,
de los rayos del sol
era tu pelo.
Y tu risa sonando
cual cascabeles,
enjarzaos como ristras
de mil claveles.
Ya llegó la mañana,
se fué la luna
!despacito animosa!
a hacer tu cuna.
Y era veinte de agosto,
llegó la noche;
tú llegaste a este mundo
cerrando el broche
de aquel sueño de niña
que fuí forjando
en la novena hermosa
que iba esperando.
De la niña...no quedan
ya, ni iniciales;
sólo el sueño de agosto
y los pañales
que en la arena suave
de aquella playa,
se quedaron regados
por olas blancas.
Una barca sin rumbo
cruzó los mares,
como carga...mis sueños
y mis pesares.
Navega ya sin rumbo,
su vela al viento
dejando que se hundan...
mis sentimientos.
Ana C. Nieto (Gorrión_2.) 13 de marzo de 2.006.