Las sienes... ya blanquean y, flojean mis fuerzas,
ya no roza mi rostro, la brisa de mi mar, aquel…
que en otros tiempos me trajo tus recuerdos.
Mi cuerpo, ya cansado, se ha sentado a esperar,
a la sombra…del pino centenario en la roca sublime
que
el agua hizo brotar y...
desde mi atalaya, veo pasar los barcos
que, llenos de recuerdos, se pierden tras surcar
ese océano inmenso, que un día me inspirara,
para escribir mis versos y... empezar a soñar.
Ahora pasan las nubes sobre mi cabeza,
queriendo recordarme...aquello que perdí.
Dicen que llegué tarde, que ya me he perdido
lo bello de la vida, lo hermoso de vivir.
Se me ha escapado el tiempo, luchando por ser libre,
buscando una esperanza, que nunca conseguí y...
aquí, bajo la sombra del pino centenario,
en roca milenaria, sentada frente al mar,
repaso mis recuerdos, veo pasar los barcos,
aquellos que se fueron y...nunca volverán
Gorrión_2.