ADIOS, POETA

 

 

Abierto quedó el libro en la última página.
Tu vida dejó un hueco, tu alma se elevaba
al mudo desafio, donde ya no hay palabras.

Aquí quedaron todas, cubiertas de alabanzas,
tus sueños a la vida, tus luchas desgastadas
de batallar buscando caminos de esperanza.

El polvo vuelve al polvo y el cuerpo se separa,
en el cielo infinito donde habitan las almas.
¡Ya suenan los tambores, las gaitas y guitarras
que acogen con arrullo, tus voces ya calladas!

Y en el espacio tiempo de toda la templanza,
tus letras como novias, que danzan en el alba,
marcarán el camino de toda tu enseñanza.



Ana C. Nieto (Gorrión_2.)
13-1-2008.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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