SENECTUD

 

 

Me ha pasado la vida
como pasa la brisa
en las noches de estío.
Sin dejar una brizna
ni secar mi sudor.

Me han caído los años
como caen las hojas
en los pardos otoños,
cuando muere la flor.

Han surcado mis sienes
los arados del tiempo,
dejando surcos blancos
en este atardecer.

Ya mis manos no tejen
los sueños de futuro,
ni mi pecho da vida
a ningún nuevo ser.

Mas siento en mis entrañas
renacer con más fuerza
la ilusión de esos sueños
que pasaron ayer.

Y me asgo a la vida,
como lo hace la hiedra,
en el muro impertérrito
que llevo en mi interior.

Buscando un horizonte
donde no existan odios,
donde la paz anide
en cada corazón.


Ana C. Nieto (Gorrión_2.)
25-octubre-2007.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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