La mirada perdida
en oscuros rincones,
sentada sobre un suelo,
de viejo amanecer,
envuelta en mil recuerdos,
de un pasado de sueños,
viviendo en un presente,
sin futuro ni ayer.
Le surca una sonrisa
a tu rostro arrugado
y tus manos no alcanzan
un presente mejor.
se acabó tu viaje
por las rutas del tiempo,
tu vida se ha quedado,
en la vieja estación,
con el reloj de sueños,
que no marca las horas
y en una vía muerta...
se quedó tu vagón.
Ana C. Nieto (Gorrión_2.)
23-septiembre-2007.