A ESA MADRE

 

 

Cabizbaja y enjuta, manos en los bolsillos

y en el pecho las penas que te hicieron añicos.

Te vas cada mañana de tu casa al trabajo,

tu rostro taciturno y siempre cabizbajo.

Mas... siempre le sonríes al niño y al anciano.

Al pobre que te pide... tú le extiendes la mano.

Subes las escaleras, son largos los peldaños,

tu casa...es casi casi, un hueco en el tejado.

Y allí... junto a las fotos que forman tu pasado,

con el tapete grande (solo eso has heredado)

y aquellas flores secas, las que te trajo Eduardo.

un día de septiembre de... hace ya mil años,

vas contando las horas, que llenan el espacio

de toda tu tristeza, de todo tu letargo

Tu vista está en la esfera de aquel reloj parado,

desde el aciago día que se marchó tu vástago

dejándote en la mesa... aquel hermoso ramo

que hoy luce como tú.. seco y desamparado.

Las guerras solo traen... tristeza y desamparo

en las vidas... vacío y en las almas rozando

la angústia de perder, un hijo o un hermano,

o... el padre que marchó y... ya no ha retornado


Ana C. Nieto (Gorrión_2.)
26-junio-2007.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VOLVER