...Y si ya estás dormido, de tu sueño
despierta que en el alma siento frío
y preciso bañarme en ese río
con las cálidas aguas de mi dueño.
Que mi amor no ha de ser jamás pequeño
porque el dueño eres tú de mi albedrío
y no quiero sentir el desvarío
que me trunque el deseo de mi empeño.
Tú serás ese amor donde se acuna
el hermoso espejismo de mi cielo
que ha de darme por siempre la fortuna
que ambiciona mi espíritu y mi anhelo.
No me prives mi amor de tus amores
y haz que crezcan frondosas nuestras flores.
Germinal Sánchez.
24-julio-2007.