Tus manos ya no me tocan.
Tus manos ya no me acarician.
Tus labios ya no me besan.
Tus ojos ya no me miran.
Tus ojos ya no me dicen que me quieres.
Tus ojos ya no miran a tu hijo.
¡Ya no puedo ver el oscuro de tus ojos, que reian conmigo!
Tu pelo, que yo acariciaba, ese pelo suave, que yo me reia con él, ya no puedo acariciarlo
Tus caricias que tanto me dabas, tus manos ya no me las dan.
Tus palabras que eran siempre de aliento y consuelo y de amor, ya no puedo sentirlas.
Tus besos de pasión y amor, tus labios no me los dan.
Y yo, solo, te veía dentro de un féretro, en el que estaba tu cuerpo de sirena.
Veia dentro de un féretro a mi sirena, a aquella sirena que no se merecia estar dentro de ese féretro.
Ese féretro, adornado de tu cuerpo de sirena, de mi amor, de pasión, de calidad, no podia resistir mi corazón.
Mis ojos lloraban delante de tu féretro, lágrimas de amor, derramadas con amor.
Delante de tu féretro lloré de amor, llore de pasión
¡Ya cerraban tu féretro! ¡Mi corazón estaba contigo dentro de fu féretro!
Camino del cementerio, y de un coche lleno de las más bonitas flores donde todos te deciamos que te queriamos.
Ya llegamos donde tu estás.
Sentí un frio gélido, como estaba tu rostro, cuando te di mi último beso.
Colocaron tu cuerpo de sirena y de mujer, en ese féretro, en un sitio, donde no puedo ver tu rostro ni darte besos de amor.
Aquella Piedra, donde se cerró el amor, se cerró mi corazón y tu sabías que dentro de tu cuerpo de sirena y de mujer mi amor lo sellé con un beso en tu rostro.
En aquella Piedra, habia un papel, donde ponia tu nombre.... Sara Elena Sirena y madre y esposa que murio a los 25 años de edad.
Sara Elena fue mi amor, que murió sin comerlo ni beberlo, y a mi me quedo este amargo trago que la vida me dió.
Abraham.