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LA VENUS DEL ESPEJO
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OBRA MAESTRA DE VELAZQUEZ.
NATIONAL GALLERY ( Londres ) |
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Es
uno de los pocos desnudos de la pintura española, junto a La Maja
Desnuda de Goya. Es el único que se conoce de Velázquez,
aunque parece que pintó otros. |
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Velázquez
recrea el mito erótico, ocultando el sexo y haciendo |
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¿Quién puede ver entonces su imagen reflejada? La respuesta
parece obvia: sólo el que contemple el cuadro. Pero según
la lógica reflexiva, si el espejo fuese plano, la imagen debería
ser más pequeña y haría imposible el propósito
del pintor, de mostrarnos, aunqe veladamente, el rostro de la mujer. Pero
si el espejo que pinta el maestro es cóncavo, lo más probable,
por la forma de trabajar el cristal en la época, entonces la imagen
que nos muestra Velázquez, es posible y verosimil . No cabe duda de que Velázquez estudió y experimentó en su gabinete con cristales y con problemas de reflexión . A juzgar por los diferentes tipos de cristales, hasta nueve, que se encontró entre sus pertenencias, según el inventario realizado por Gaspar de Fuensalida. Los resultados prácticos obtenidos de sus observaciones los incorporó en algunas de sus obras. En la que nos ocupa y en la Familia de Felipe IV ( Las Meninas ) al menos. En el genio sevillano, al igual que en otros pintores, se aprecia una clara tendencia a figurar en sus obras. Así hay quien ha llegado a pensar que la imagen reflejada, velada y difuminada, sería una mezcla de la de la diosa Venus y la del propio pintor. Picasso, Dalí o Goya, entre otros muchos, han copiado e incluso realizado grabados de algunas de sus obras, quedando patente la importancia trascendental de la obra de Diego Velázquez en la plástica posterior. El reto intelectual de Velázquez, a los que contemplen su obra, no sin cierta ironía, es dejar que cada cual cree con su imaginación el rostro definitivo de la mujer del espejo . |
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