LA RUINA DE LOS CASTILLOS

Alberto Conde 26 de junio de 2002

 

Soy el autor de algunas de las fotos de castillos que Antonio Pardal ha tenido la amabilidad de incluir en su página www.fotomusica.net, y esta es mi primera intervención en el foro.

Aprovecho la oportunidad que me da la pregunta de "una viajera" en el foro de la página de Antonio Pardal para intervenir y explicar algunas de las razones que hay para esa diferencia, a la que ella alude, entre el lujo y lo bien cuidado de muchos castillos de Europa y la ruina de los nuestros (y que es una realidad objetiva).

Antes que nada me gustaría apuntar que, en francés, chateau no se traduciría al español por castillo sino por palacio (basta con recordar que Fontainebleau y Versalles son, en francés, chateaux). El castillo español, en francés, se dice chateaufort y, a este respecto, la mayoría de los chateauforts franceses se encuentran en el mismo estado que los españoles y por parecidas razones (ejemplo, los castillos cátaros de Montsegur, Queribus, Aguilar o Puilaurens).

En mi opinión, razones para esta situación son varias y las expondré sin orden de importancia y tal como me vienen a la cabeza.

Aviso que yo soy solo un aficionado a este tema que, eso si, ha visitado muchos castillos (y sigo haciéndolo para seguir ampliando mi proyecto personal de fotografiar el máximo de ellos). No soy historiador y no vivo de esto (mas bien me cuesta dinero... pensar en los Km. que recorro y en el coste de las fotos, el tiempo que le dedico a su escaneo y al posterior tratamiento en Photoshop para publicarlas en mi página de castlesofspain

A- Los castillos de España, en su gran mayoría, fueron castillos utilitarios, de guerra y no residenciales. Con el paso del tiempo su habitabilidad era poca y el coste de su mantenimiento, para hacer la vida en ellos soportable, era muy elevado. Esa fue la razón por la que los monjes de la Orden Militar de Calatrava decidieron abandonar su castillo matriz de Calatrava la Nueva y trasladarse a Almagro (consecuencia: castillo arruinado).

B- Las muchas guerras en España, que demostraron la utilidad de esos castillos, también provocaron su ruina, al ser objeto de ataques ofensivos o de su voladura defensiva cuando las tropas ocupantes los abandonaban (castillo de la Mota del Marques al ser abandonado por los franchutes). El epitome de esta barbarie es la destrucción sistemática hecha por las tropas napoleónicas. Y el mejor ejemplo el del Castillo de Berlanga de Duero que, antes del paso arrasador de Napoleón, era la residencia palaciega, espectacular en su lujo, de los duques de Frías. Algo parecido ocurrió en el pueblo de Cogolludo en Guadalajara con su castillo y con el palacio renacentista de los duques de Medinaceli.

C- Hasta el siglo XV, la corte española era itinerante y, por eso, los nobles residían en sus estados en los castillos que, o habían heredado y transformado o acondicionado para su uso como palacio (Belmonte, Berlanga de Duero, Cornatel, Corullón, Castrotorafe, etc.). Es Felipe II quien decide fijar la corte, y ello provoca que los nobles abandonen sus castillos y se trasladen a vivir a la corte (donde, por otra parte, era más agradable vivir) con preferencia a aquellos castillos cuyo costo de mantenimiento era elevado. El castillo de Coca es otro buen ejemplo

D- Los castillos, abandonados por sus dueños, pasaban a convertirse en objeto de la saña del pueblo que había vivido a su sombra durante siglos y que había, en muchos casos, soportado los abusos de los señores o de sus alcaides (ejemplo, el castillo de Montiel en Ciudad Real). El castillo se convertía en cantera para las nuevas construcciones del pueblo.

E- La desamortización de Mendizábal, en el siglo XIX fue otra puntilla pues provoco que algunos castillos de ordenes militares fueran, a su vez, abandonados (ejemplo Montearagón).

Finalmente doy una indicación sobre el número de castillos que se calcula existen en España. Se estima que son 2.440, de los cuales sólo unos 600 están en un estado medianamente aceptable.

 

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